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sábado, 8 de junio de 2013

A pesar del tiempo la sigo amando

 Se hicieron enamorados de adolescentes. Él viajó a otro país y vivió de los recuerdos. Retornó después de cinco años con la esperanza de reconquistarla, pero ella ya estaba comprometida con otro.
Tenía 16 años cuando Marco llegó a vivir al barrio de Santa Patricia, en La Molina. Mudarse de casa le significó un mal momento pues lo alejó de sus amigos con quienes creció desde que dio sus primeros pasos. Decidió aislarse hasta que –desde la ventana de su dormitorio– comenzó a ver pasar todas las tardes a una chica de cabello rubio y de rulos pronunciados.

Un buen día salió y la esperó. Dejó su timidez a un lado y le habló. “Hola, soy nuevo en este barrio. ¿Podemos ser amigos?”. Y así nació una linda amistad entre Marco y Johana. A los siete meses se hicieron enamorados y lo mantuvieron en secreto durante dos años por temor a sus padres.
Estudiaban y hacían las tareas juntos. Ella lo llevaba a las fiestas de cumpleaños de sus amigas y él siempre era su centro de atención.

Sin embargo, esta relación llegó a oídos de los padres de Johana, quienes le prohibieron que continuara con esa ‘amistad’ pues eran muy jóvenes.
Ellos comenzaron a verse a escondidas, pero eso duró un corto tiempo. De la noche a la mañana, los padres de Marco se vieron obligados a viajar al exterior por motivos de trabajo y se llevaron a su hijo con ellos. Así, Marco y Johana fueron separados.

Él nunca apartó de su mente a la que siempre llamó su enamorada y, después de cinco años, retornó al país.
Apenas estuvo en Lima, solo anhelaba ver a Johana, abrazarla y decirle que la amaba y que nunca la había olvidado. ¿Habrá cambiado? ¿Se acordará de mí? ¿Me seguirá queriendo como yo a ella?, se preguntaba una y mil veces.

Durante varios días esperó verla pasar desde su ventana, hasta que ese momento llegó. La reconoció por su cabello y su forma de caminar. Sintió que su corazón iba a estallar de alegría. Segundos después, su felicidad se transformó en dolor: ella tenía novio. En ese momento, Marco se sintió morir.

CONSEJO
Él siente que está perdiendo por segunda vez. La primera fue cuando viajó al exterior. Ahora, al volver, encuentra comprometida a la mujer de su vida y cree que no tiene ninguna oportunidad, sostiene la psicóloga Nelly Canción.
¿Cómo ayudarlo? Marco debe cerrar situaciones pendientes en su vida, y de esta forma recién podrá darse otra oportunidad para encontrar un nuevo amor.
Lo más importante es que entienda cuál es la realidad y que, luego, asuma los problemas con valentía. Así podrá salir adelante.
Si es necesario, debe recurrir a la ayuda profesional. Incluso puede seguir una psicoterapia a fin de que pueda replantear su proyecto de vida.

DATOS
- El joven no pudo volver a enamorarse porque durante años se aferró a una relación que ya no existía, sostiene la especialista.
- Él pensó que ella era el único sentido en su vida y vivió soñando en recuperar lo perdido. Sin embargo, ahora es momento de aceptar la realidad y de salir adelante.


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