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martes, 4 de febrero de 2014

El corazón de una jirafa pesa unos 12 kilogramos.


El corazón de una jirafa puede pesar más de 12 kilogramos.

En muchos sentidos, la jirafa ha sido un icono del evolucionismo. ¿Por qué y cómo adquirió su largo cuello? Estas cuestiones han sido a menudo el punto central del choque entre las explicaciones darwinista y lamarckiana. Hoy en día, muchos simplemente dan por supuesto que de una manera u otra, evolucionó. Por ejemplo, un artículo aparecido en BBC News decía lisa y llanamente: «El corazón de la jirafa ha evolucionado hasta tener unas gruesas paredes musculares y un pequeño radio, lo que le da una gran potencia». 



Cuando la jirafa está erguida (arriba — imagen: Hok), el corazón tiene que bombear a gran presión debido a la altura de la columna de fluido. Al bajar la jirafa la cabeza para beber (abajo — imagen:Patrick Giraud), se pone en marcha una serie de dispositivos de regulación de caudal que previenen el reventón de los vasos sanguíneos del cerebro.



Pero las discusiones acerca de cómo evolucionó, o si evolucionó, no deberían distraernos del contenido del reportaje: el corazón de la jirafa es potente. El artículo de la BBC decía: «La investigación desvela ahora que las jirafas tienen un pequeño y potente corazón sobrealimentado diferente del que poseen otros mamíferos parecidos». Por lo que parece, esto no se había estudiado antes de ahora. Unos biólogos sudafricanos estudiaron especímenes muertos selectivamente en Zimbabwe a lo largo de los últimos años, y descubrieron que la jirafa posee múltiples mecanismos para bombear la sangre dos metros verticalmente arriba por el cuello hasta la cabeza. El corazón de la jirafa es «más pequeño de lo que uno esperaría encontrar en animales de un tamaño similar, pero las paredes son increíblemente gruesas», encontraron los investigadores. Aplica una presión doble a la de la mayoría de los mamíferos. Esto significa también que los vasos sanguíneos han de ser gruesos para hacer frente a esta mayor presión.

En realidad, los vasos sanguíneos van volviéndose más gruesos con la edad. Según la jirafa va creciendo y su cuello va llegando a mayor altura, se regula el grosor de los vasos. «Las jirafas tienen un modo de ajustar la capacidad del sistema cardiovascular y pueden encoger y expandir sus vasos sanguíneos para cambiar el volumen del sistema cardiovascular con mucha eficiencia».

La presión sanguínea y la eficiencia del corazón son sólo dos de las cuestiones que están explorando los investigadores que tienen esta infrecuente posibilidad de analizar la anatomía de las jirafas. «Medir la presión sanguínea de una jirafa en estado salvaje, viviendo a su aire, sería algo realmente interesante», decía un investigador que se clasificó con «gente simplemente como yo, que se preguntan cómo fue que las jirafas consiguieron un sistema funcional». Medir la presión sanguínea de una jirafa al galope representa todo un reto. ¿Se le fija la faja alrededor del cuello?

El potente corazón de la jirafa es sólo una parte de la historia. Las jirafas necesitan mecanismos para prevenir daños al cerebro cuando se inclinan para beber. Algunos de estos se explican en el documental Incredible Creatures that Defy Evolution, volumen I. Son muchos los mecanismos que hubieran tenido que estar simultáneamente en su sitio, y se precisa de una gran credulidad para pensar que hubieran podido evolucionar por azar. Otro problema con el cuento evolutivo es que la jirafa es un mamífero, pero, ¿qué acerca de los más «primitivos» dinosaurios, no en el supuesto linaje evolutivo de la jirafa, que tenían cuellos mucho más largos? Dos metros no es nada. El Supersaurus pesaba 40 toneladas y alcanzaba 34 metros. Mientras que los darwinistas quedan perplejos ante todo esto, el resto de nosotros puede gozar maravillándose ante el designio y propósito detrás de todo ello.

Fuente: Sedin-Notas

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