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viernes, 22 de noviembre de 2013

Plantas medicinales y aromáticas, una oportunidad de negocio


AnaCS
Por AnaCS
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¿Conoces a alguien que se dedique de forma profesional al cultivo de plantas aromáticas o medicinales? En España probablemente pocos podrían contestar con un sí, a pesar de tener una condiciones climatológicas y orográficas excepcionales para este tipo de cultivo y de contar ya de forma natural con una gran biodiversidad de flora autóctona.

El cultivo de plantas aromáticas y medicinales presenta una gran oportunidad de negocio y la posibilidad de incorporarse a un sector dinámico con una demanda creciente que especialmente en el caso de España no ha sido correspondida con un aumento en la producción de estas plantas, a diferencia de nuestros vecinos europeos, principalmente Alemania, que según el Dr Joerg Gruenwald a fecha de 2010 alcanzó el 26% del mercado mundial en cuanto a medicamentos elaborados a través de hierbas.

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) de 2010, de todos los cultivos ecológicos presentes en España tan sólo los de PAMC (Plantas Aromáticas, Medicinales y Condimentarias) suponen un 2.28%, alrededor de unas 9614 ha, de los cuales casi el 42% pertenecen a Andalucía, el 26% a Castilla la Mancha y muy a lo lejos, en tercer lugar con un 11% Murcia.

El uso de plantas aromáticas y medicinales se remonta hasta tiempos muy antiguos. Civilizaciones como la egipcia, persa, griega y romana desarrollaron una red de comercio en torno a ellas, y en la actualidad existe una importante industria que requiere de estas plantas como fuente de materia prima.

En España existe una gran superficie de tierras improductivas y abandonadas de las que una parte son calizas, pedregosas, de escasa fertilidad, y en las que no es rentable utilizarlas para cultivo. Estas tierras son, sin embargo, un medio idóneo para el desarrollo de plantas medicinales.

Las plantas que se consideran medicinales y aromáticas se caracterizan por ser un grupo de especies con unos ingredientes activos o principios químicos que les provee un aprovechamiento diferente al de los cultivos tradicionales. En este artículo vamos a hablar de los posibles aprovechamientos en diferentes sectores industriales.

Sector Alimentario
Hierbas secas
Hay alrededor de unas 110 industrias a nivel nacional, que pertenecen mayoritariamente a la Comunidad Valenciana y Castilla la Mancha que aprovechan las plantas como hierbas secas.

Representan el consumo mayoritario de este tipo de plantas, mediante los condimentos en frasco como puede ser orégano, tomillo, romero,… La comercialización es en polvo o en seco y se suelen emplear como potenciadores del color o conservantes. Se las conoce también como especias y según el tipo de cultivo se elaboran de partes diferentes de la planta como corteza, rizoma, raíces, semillas, hojas, yemas, etc.

Por otro lado, en cuanto a hierbas aromáticas correspondientes a las infusiones su consumo es cada vez menor ya que no se tienen en cuenta por sus propiedades medicinales. Un ejemplo de ello es la manzanilla, que además es la única que se elabora en España.

Hierbas frescas
En cuanto a hierbas frescas generalmente son proporcionadas por los sectores hortícolas y viveristas ya que se trata de especies como perejil, albahaca, cebollino,… y en los últimos años al haberse incluido en alimentos de cuarta gama ha beneficiado a la comercialización e implantación de este tipo de plantas en grandes superficies.

Aditivos
La industria alimentaria emplea principalmente este tipo de plantas como saborizante y aromatizante ya que estos dos factores juegan un papel clave en el consumo de un alimento. Se elaboran a través de los extractos vegetales o aceites vegetales para dar un mayor valor añadido a los productos y los sectores industriales que los utilizan son los siguientes:

Bebidas: Se suele emplear tanto para bebidas alcohólicas como el lúpulo para la cerveza, el endrino para el pacharán como para no alcohólicas como cítricos y mentas.

Industria láctica: Para la elaboración de yogures se comienzan a utilizar plantas medicinales como soja, tila y convertirlos en funcionales. La industria quesera en cambio los emplean para que contengan una calidad bacteriológica mediante perejil, comino…

Charcutería: Se usan numerosas especies como orégano, tomillo, principalmente por su actividad conservadora y además para aromatizar los alimentos.

Precocinados: Generalmente se aplican en sopas, salsas de diversas maneras, en forma fresca, seca, para dar un aroma característico.

Aperitivos: Fundamentalmente para potenciar el sabor en numerosos productos como galletas saladas, papas mediante pimentón, ajo, etc.

Aliñadoras: Actualmente, cada vez más, salen al mercado vinagres y aceites con una serie de aromatizantes para atraer al consumidor con gustos y olores diferentes.
Alimentos funcionales
Son aquellos alimentos que no sólo sirven para la alimentación básica de un individuo sino que además tienen propiedades beneficiosas para la salud. Las áreas en las que se está aplicando este tipo de plantas son las siguientes:

Sistema cardiovascular: Se sabe que algunas de estas plantas tienen elementos como los fitoesteroles (aceites esenciales de soja entre ellos) y flavonoides (perejil, mora…) que reducen el riesgo de padecer enfermedades de este tipo.

Prevención contra el cáncer. Las isoflavonas de la soja, algunas semillas que tienen altos contenidos de fibra y ajo por sus componentes sulfurados son claros ejemplos que a medio plazo tienen propiedades beneficiosas para evitar la aparición de cáncer.

Función digestiva: Primordialmente se refieren a mejorar la función digestiva mediante simbióticos y probióticos como el espárrago, ajo que ayudan a el equilibrio de la flora microbiana.

Medicinal
Farmacia
En las industrias farmacéuticas, se ha logrado un gran avance en el sector, por la incorporación de principios activos extraídos a partir de plantas medicinales. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) alrededor del 25% de estos principios activos que se extraen provienen de material vegetal.

Debido a las propiedades beneficiosas que tienen para la salud, previamente al aprovechamiento como alimentos funcionales, se ha conseguido durante las últimas décadas su empleo en esta importante industria.
El desarrollo de nuevos medicamentos en la industria farmaceútica es un tanto difuso porque depende fundamentalmente de la investigación en las propiedades de los vegetales y que posteriormente se puedan reproducir estas moléculas mediante síntesis para la elaboración en los laboratorios.

Actualmente a nivel nacional los dos principios activos que presentan un comercio exterior significativo elaborado a partir de sustancias de origen vegetal son los alcaloides y los heterósidos.

Fitomedicamentos
En zonas del mundo como el sur de África y el este de Asia la mayor mparte de la población resuelve sus problemas de salud con plantas medicinales. Aunque en Europa también hay una importante tradición, actualmente se suelen comercializar como jarabes, píldoras, infusiones a través del sector farmaceútico.

Este mercado está al alza debido a que los consumidores que no está convencidos por el consumo de medicinas elaboradas sintéticamente, pueden ahora mediante comprimidos de plantas medicinales realizar un consumo con garantía y mediante unos principios activos naturales.

Perfumería y cosmética
Las plantas aromáticas poseen una serie de químicos aromáticos y aceites esenciales volátiles que los hacen ideales para el sector de la perfumería y la cosmética. En europa se comercializan numerosos aceites esenciales extraídos de la lavanda o salvia o directamente la industria de la perfumería a través de las plantas de jazmín, rosa realizan ellos mismo la extracción.

Se pueden usar para perfumería de alta gama aunque en la actualidad presentan algunas limitaciones con respecto a los ingredientes sintéticos, como el coste y la coloración de los perfumes. También se emplean en productos para la higiene personal como geles de baño, champús y desodorantes aunque en la perfumería industrial es donde se emplean mayores cantidades aromáticas, fundamentalmente como detergentes y ambientadores.

Herbicidas y plaguicidas
Antiguamente se sabía que los extractos de algunas de estas plantas repelen polillas como es el caso de la lavanda u otros insectos como los mosquitos. Actualmente se están llevando a cabo proyectos para la extracción de estos extractos para inhibir la proliferación y el crecimiento de plagas que afecten a los cultivos, ya que sería muy interesante este hecho desde el punto de vista de la agricultura ecológica y para realizar tratamientos más sostenibles con el medio.

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