siguenos

jueves, 26 de diciembre de 2013

Los elogios y las críticas son importantes en una relación


“¡No me elogias!”, “¡Me criticas demasiado!” Esos son solo algunos ejemplos de lo que sucede en la vida de una pareja. La mujer es sensible y quiere recibir, cada vez, más elogios; en contrapartida, ella solo logra ver los defectos de él y no mide la cantidad de críticas expresadas.
Para la psicóloga Débora Cristina de Macedo Jorge, tanto el elogio como la crítica son muy importantes para la relación, pero ambos con medida. “El elogio es una forma de reconocimiento de lo que es o de lo que tiene, y el ser humano lo necesita. La crítica ayuda al otro a mejorar, autoevaluar lo que habló e hizo.”
Sin embargo, con la crítica, el cuidado debe ser mayor. “Es mejor esperar el momento exacto en el que la persona estará dispuesta a oír. Durante una discusión, probablemente, la crítica pueda sonar como algo destructivo.”
Pero, aún con toda la cautela necesaria, ella continúa pensando que él no la elogia demasiado, y él que es muy criticado por ella. “Para encontrar un equilibrio es necesario mucho diálogo, donde ambos sean sinceros al decir lo que el otro hace en exceso o poco. De esta forma se considerarán de una manera diferente”, enseña Débora.
Con el diálogo, también conocerá el tiempo apropiado del otro para recibir un elogio o una crítica. “Sabrá cuál es la personalidad de la persona amada, si le gustan los elogios, cómo y cuándo prefiere ser criticada. El hecho es que uno tiene que entender al otro, buscando siempre mejorar.”
Las exageraciones
La psicóloga también alerta que quien necesita muchos elogios puede ser una persona insegura. “Si ella es segura de sí misma, le importa muy poco lo que el otro piensa sobre ella. Pero si pide elogios por demás, no es segura y no puede resolver su problema contando con los galanteos de otra persona. Ella necesita buscar ayuda profesional.”
Por otro lado, hay personas orgullosas que no aceptan críticas bajo ningún punto de vista. “En ese caso, para dar una opinión es mejor esperar que pregunte, sino la conversación nunca caerá bien y la relación puede desequilibrarse”, finaliza Débora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario