siguenos

lunes, 30 de diciembre de 2013

Quince errores frecuentes en las finanzas personales

Por Juan Fernando Montesdeoca

Buenos hábitos son buenos resultados y por ello debemos siempre tratar de hacer las cosas de la forma correcta. Eso significa evitar los errores que nos separan de lograr nuestros objetivos.
Muchas veces queremos hacer las cosas bien pero desconocemos la manera de hacerlo. Alguna vez alguien me dijo: “una buena manera de empezar es evitando los errores”. Es por eso que a continuación menciono algunos de los errores más comunes que cometen las personas a la hora de manejar sus finanzas personales.
• Gastar más de lo que ganas. Las matemáticas no se equivocan, si lo haces estarás cavando tu propia tumba financiera.
• No llevar un registro de lo que gastas. La única forma de controlar tus gastos e identificar áreas de mejoramiento es sabiendo en que gastas tu dinero.
• No ahorrar. Sin ahorros vivirás al día, sin colchón para los imprevistos y no podrás construir riqueza.
• Usar las tarjetas de crédito como fuente de financiamiento. Son una falsa y costosa forma de financiar. En casos muy concretos te puedes beneficiar de ellas.
• Comprar compulsivamente. Es como botar el dinero por el excusado.
• Servirle de fiador a otros. Es un riesgo muy alto porque podrías terminar pagando por la irresponsabilidad de otros.
• Prestar lo que no puedes regalar. Cuando prestas dinero no hay garantía de que te lo devolverán, así que si lo haces asegúrate de que no lo necesitas.
• Creer que serás joven por siempre. No construir para el futuro es un grave error. Hay que aprovechar los años productivos para tener una vejez cómoda.
• Heredar a tus seres queridos en vida. Si lo haces, asegúrate que los herederos entienden la importancia de ganarse el dinero con esfuerzo y que ese dinero no te hará falta para tus años de retiro.
• Gastar excesivamente en vicios y hobbies. Disponer de más del 5% de tus ingresos para ello es hacer mal uso de tus recursos.
• Pedir prestado. La única justificación válida para hacerlo es cuando se trata de adquirir un activo, un artículo de primera necesidad o para una      emergencia.
• Casarte por bienes mancomunados. Cuando alguno de los dos tiene muchos más activos o dinero que el otro, no es una buena idea.
• No prepararte o educarte. Si no te mantienes actualizado te quedaras atrás y eso significa pérdida de oportunidades.
• Comprar cuando todos quieren lo mismo. Esto hace que los precios suban. Compra cuando la tendencia es a la baja.
• No tener seguro médico. Con salud todo se puede y sin ella todo lo puedes perder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario